lunes, 16 de octubre de 2017

MI EXPERIENCIA EN LA ENSEÑANZA DE LA LENGUA


En la era cuaternaria con la aparición del hombre hace aproximadamente 2,588 millones de años empezó la invasión al planeta Tierra y la búsqueda incesante de sobrevivir, permanecer, trascender. La importancia de la comunicación surge con esos primeros balbuceos homínidos en la prehistoria y empieza un camino sin fin con la invención de la escritura y con ella la HISTORIA DEL HOMBRE. Tan importante es la palabra que la biblia habla del verbo divino, los aztecas honran a la palabra con el respeto a sus acuerdos, los griegos hicieron de ella un arte en la retórica y ahora nosotros, simples maestros intentamos enseñarla.
Desde 2005 ejerzo como profesora, casi doce años de enseñanza de la lengua en distintos lugares, tengo la suerte de haber atendido en diferentes momentos desde 1º a 6º grado.
La enseñanza de la lengua en el primer ciclo me permitió darme cuenta de qué me hacía falta como guiadora del proceso de aprendizaje, creía falsamente que los niños se encontraban en ceros respecto a la lengua, sin embargo ya tenían habilidades lingüísticas “primitivas”: sabían comunicar sus necesidades oralmente y a través del dibujo interpretaban textos cortos. Lo que yo enseñé fue la habilidad (incompleta) de leer y escribir.
Durante mi experiencia he notado que el estudiante tiene un concepto de escuela, educación y profesor, según el contexto sociocultural en el que se desenvuelva, las tres definiciones van de la mano, pero no es consciente de lo que aprende y cómo lo aprende. El alumno espera que el maestro le facilite los conocimientos sin que él como sujeto de aprendizaje tenga que hacer esfuerzo alguno. Las condiciones socioeconómicas, sindicales, etc. han hecho todavía más difícil esta tarea.
El currículum divide a los contenidos en  conceptuales, procedimentales y actitudinales, considero que durante mi enseñanza de la lengua me he enfocado más a la escrita y sobre todo a contenidos conceptuales. Esto hace que haya un sesgo y las habilidades lingüísticas (leer, escribir, hablar y escuchar) no las haya podido desarrollar eficazmente en mis alumnos.
En la teoría de la enseñanza del español el plan y programa establece el enfoque comunicativo funcional (1993 plan y programas de estudios, educación primaria) y actualmente comunicativo funcional en las prácticas sociales del lenguaje (2011 plan y programas de estudios). En mi práctica la metodología que utilizo es la inductivo deductiva, de lo particular a lo general y viceversa, en primer y segundo grado he utilizado PRONALEES, el método global, silábico- alfabético, en fin una mezcla que consideraba sería buena para la enseñanza de la lengua. El enfoque teórico metodológico va de la mano con el tipo de contenidos que el plan y programa marca que los alumnos aprendan y es entonces cuando noto que me enfoco a los contenidos conceptuales, a la memorización y a la repetición de información. 

Es importante resaltar que como maestros llegamos a pensar que el alumno es un sujeto dispuesto a aprender, que cuando  llegamos con nuestra estrategia, con conocimientos, con información del plan y programa o de los libros de texto, a más del 30% de nuestros alumnos no les interesa. Sus necesidades e intereses son otras: almorzar, ver a su papá que hace tiempo los abandonó, dinero para su familia, problemas emocionales, violencia intrafamiliar, etc. Entonces resulta que cuando se resuelvan tales problemas estará dispuesto a aprender. Como maestro lidiar con ese tipo de complejidades resulta agotador y cuando los contenidos didácticos no se cumplen parece una "pérdida de tiempo".

Ahora bien,  en algunos casos los alumnos convierten a la escuela en su templo, en ese rincón de paz y si lo hicimos bien ven a la lectura y a la escritura como una salida a sus problemas habituales.




1 comentario:

  1. Buenas tardes Marlene, un paso para el cambio, para la transformación de nuestra práctica docente sin duda surge a partir del reconocimiento de los errores que en ocasiones cometemos en este proceso enseñanza-aprendizaje, de los éxitos y/o fracasos que tenemos día con día, del ser honesta con lo que se observa y se hace día con día con los alumnos; porque si bien lo dices así como el alumno no llega a la escuela en "cero", el profesor tampoco lo sabe todo. Conforme va adquiriendo más experiencia va aprendiendo nuevos métodos de enseñanza de la lengua, diferentes estrategias, etc.
    Atte.
    Arlena Montes Espinoza

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