¿EL APRENDIZAJE ES
ALGO TAN TRIVIAL QUE SE PUEDE OBSERVAR Y MEDIR CON BASE EN UNAS SIMPLES PREGUNTAS
A PROPÓSITO DE UNOS CONTENIDOS CUALESQUIERA?
“En un trabajo
centrado en las competencias, el problema es el que organiza los conocimientos”
P. Perrenoud.
El aprendizaje no es
trivial, es complejo, es un concepto abstracto. Desde niños estamos aprendiendo
algo, todos esos conocimientos a lo largo de la vida los vamos utilizando para
solucionar problemas significativos individuales o sociales.
El problema es que
no tenemos la capacidad para hacer un recuento sistemático de todo lo que hemos
hecho a lo largo de nuestra vida.
En la escuela el
aprendizaje es diferente, existen contenidos conceptuales, procedimentales y
actitudinales que se aglutinan en nuestro cerebro y caminan desarticuladamente.
Hace falta el
detonador, que provoque esa explosión de enlaces que convoquen a la unión de
todos los conocimientos adquiridos.
¿No les ha pasado
que al término de los estudios básicos y encontrarse con problemas en su
profesión o en su vida diaria entienden un concepto (que no es desconocido sino
inútil) que aprendieron en la escuela y que después de utilizarlo les ha
quedado claro?
La idea clave del
aprendizaje por competencias es que el aprendizaje situado sea aprovechado para
agilizar conocimientos y el alumno obtenga
un aprendizaje significativo.
Para ello es
necesaria una increible habilidad de percepción por parte del maestro, pues es
el encargado de buscar los detonadores
que provoquen una reacción en cadena de los circuitos mentales del alumno.
Alguna vez alguien
me dijo que si todos conociéramos el talento que tenemos seríamos felices, pues
alrededor de él organizaríamos nuestra vida.
Así pues conociendo
las capacidades natas de los niños y sus intereses organizaríamos los
contenidos y las actividades haciendo que los aprendizajes deseados nos solo
fueran información constipada del esquema mental sino un aprendizaje
significativo.
La escuela no es una
fábrica de seres perfectos ni aptos para tal o cual sociedad ni trabajo, es
enseñar al individuo a convivir con personas diferentes y a elegir qué quiere hacer, para quién lo
quiere hacer y por qué lo quiere hacer, explotando sus competencias al máximo
con disciplina y actitudes positivas.
Los profesores no
somos productores de piezas que se van a ensamblar en una sociedad, somos
promotores de un individuo completo con ciertas
características únicas que favorecerán a un desarrollo pleno en la
sociedad. Somos los buscadores del detonador que incite a articular
conocimientos y resolver problemas cotidianos, reales, para satisfacer
necesidades individuales y sociales.